miércoles, 10 de junio de 2009

El Calentamiento Global

¿Que es?
Nuestro planeta se está calentando. Los últimos 10 años han sido los más calurosos desde que se llevan registros y los científicos anuncian que en el futuro serán aún más calientes. La mayoría de los expertos están de acuerdo que los humanos ejercen un impacto directo sobre este proceso de calentamiento, generalmente conocido como el "efecto invernadero".
El efecto invernadero es una condición natural de la atmósfera de la tierra. Algunos gases, tales como los vapores de agua, el dioxido de carbono (CO2) y el metano son llamados gases invernadero, pues ellos atrapan el calor del sol en las capas inferiores de la atmósfera. Sin ellos, nuestro planeta se congelaría y nada podría vivir en él.
Sin embargo, a estos gases los humanos suman contaminantes que resultan en una acumulación de gases en la atmósfera. El más importante de los gases producidos por la actividad humana es el CO2, el cual es liberado cuando se queman materiales que contienen carbono, tal como el carbón, petróleo o leña estos gases permanecen en la atmósfera por más de 100 años. En los ultimos 200 años, las concentraciones de C02 en la atmósfera, se han incrementado en un tercio.
Las personas que viven en los países desarrollados contribuyen en un mayor porcentaje al calentamiento global que las personas de la países en desarrollo. En promedio, cada ciudadano de norteamérica añade 5 toneladas de CO2 al aire cada año, mientras que un europeo o un japonés contribuye entre 2 y 3 toneladas, un chino 0.6 y un hindú 0.2. Actualmente, más del 90 por ciento del dioxido de carbono presente en la atmósfera ha sido emanado desde Europa y Norte América.
De continuar la situatión tal y como está, las cantidades de CO2 se duplicarán en los proximos 100 años. Como resultado de ello la temperatura aumentará en el planeta en un promedio de 1 grado Celsius.
¿Cuales son los efectos del calentamiento global?
A medida que el planeta se calienta, los cascos polares se derriten. Ademas el calor del sol cuando llega a los polos, es reflejado de nuevo hacia el espacio. Al derretirse los casquetes polares, menor será la cantidad de calor que se refleje, lo que hará que la tierra se caliente aún más. El calentamiento global también ocasionará que se evapore más agua de los océanos. El vapor de agua actua como un gas invernadero. Así pues, habrá un mayor calentamiento. Esto contribuye al llamado "efecto amplificador".
El Panel de las Naciones Unidas sobre Cambios Climáticos (IPCC) ha reunido a cientos de científicos. Su primer informe, publicado en 1990, confirma que de duplicarse la cantidad de CO2 en la atmósfera, el efecto amplificador producirá un incremento total en la temperatura del planeta de 2.5 grados Celsius.
Un calentamiento de esta naturaleza, tendrá graves efectos sobre el planeta. Mientras se deshielan las capas polares, se elevará el nivel del mar, lo cual hará que se inunden las tierras más bajas, y quizás desaparezcan países completos en el Pacífico y afectaran gravemente otros en Asia. Por otra parte, mientras el ba­lance energético de la atmósfera cambia, habrá cambios drásticos en el clima mundial, ocasionando severas fluctuaciones en la temperatura y la pluviosidad, alterando significativamente las estaciones de cultivos agrícolas.
Los desiertos tenderán a expandirse, las arenas del norte de Africa podrán invadir al Mediterraneo, así como podrán retornar las tormentas de polvo en el Medio Oeste norteamericano. ¿Fueron acaso las sequías en 1980 de Etiopia y Sudán víctimas del efecto invernadero? Nadie puede responder a esta pregunta, pero son esos los efectos que los científicos pronostican.
¿Que hacemos al respecto?
El informe de IPCC contribuyó para que 150 países firmaran la Convención sobre cambios Climáticos, durante la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro en 1992. La Convención hace un llamado a los países industrializados para que en el año 2000 retornen las emisiones de gases invernaderos a los niveles de 1990.
También busca estabilizar las concentraciones de gases invernaderos en la atmósfera a niveles que prevengan severas intervenciones (inducidas por el hombre) del sistema climático".
Sin embargo la Convención deja una serie de preguntas sin respuestas. Desde Río, las conversaciones sobre la convención han estado en mano del Comité negociador intergubernamental (INC). Los países que han ratificado la convención se reunirán por primera vez en Berlín en marzo de 1995. Dicha reunión debera responder las siguientes preguntas:
¿Qué pasará después del año 2000?
¿Para ser verdaderamente efectivo, hasta que niveles y cuando deberán reducirse los gases invernadero?
¿Podrán los países seguir emitiendo más CO2, si plantan suficientes árboles para absorber los gases del aire?
¿A qué nivel tope deberán reducirse mundialmente dichas emisiones a fin de estabilizar los gases invernaderos en la atmósfera?
De acuerdo con el IPCC, si fuésemos a estabilizar las concentraciones de gases a los niveles actuales, deberán reducir, en la actualidad, las emisiones del CO2 en un 60 por ciento.
La Convención requiere que todas las naciones midan tanto sus emisiones de gases invernadero así como los llamados "pozos de carbón", tales como los bosques que absorben dichos gases. Y deberán diseñar planes nacionales para ser más eficientes energeticamente, modificar las políticas de transporte y motivar a las personas para que disminuyan su contribución al efecto invernadero.
¿Que podemos hacer los ciudadanos comunes?
Reducir el uso de vehículos automotores. De ser posible vivir cerca del colegio u oficina. Hacer sus compras en su vecindario.
Usar el transporte público y las bicicletas.
Comprar artefactos del hogar, tales como refrigeradores y bombillas, que sean más eficientes en el consumo de energía.
Apoyar medidas poco populares, pero que son ambientalmente importantes, tales como impuestos a los combustibles y que lo recaudado sea utilizado para prevenir el calentamiento global.
Presionar a sus representantes públicos para que mejoren los servicios de transporte colectivo y promuevan el ahorro de energía.
Instar a los gobiernos para que diseñen un plan nacional de reducción de emisiones de gases invernadero.
El WWF tiene por objetivo conservar la naturaleza y los procesos ecológicos:
preservando la diversidad genética, de especies y de ecosistemas garantizando un uso sostenible de los recursos naturales renovables tanto ahora como a largo plazo y promoviendo acciones destinadas a reducir la contaminación y el despilfarro de los recursos y la energía.

“La Situación Ambiental Argentina 2005”.

La complejidad de muchos problemas ambientales que preocupan a la sociedad requiere una construcción multidisciplinaria e intersectorial de sus soluciones. Es oportuno, para empezar, comentar que la FVSA encaró –incluyó en el mencionado libro- una nueva “Encuesta Ambiental Argentina”.

Este estudio reveló que un 15% de los argentinos tiene una visión positiva sobre la situación ambiental en el país, mientras que el 30% tiene una visión negativa. Por otro lado, el 21% considera que esta situación mejoró en los últimos cinco años, mientras que el 45% considera que empeoró. Pero para evitar evaluaciones basadas sólo en las percepciones, están los datos, la información “dura”, que permite construir una opinión más fundamentada.

Según los indicadores de desarrollo sostenible elaborados por el Estado Nacional, las grandes tendencias ambientales del país siguen siendo preocupantes. En materia de bosques, estamos decididamente peor: la disminución de bosques nativos es sostenida. La erosión de los suelos sigue avanzando, tanto en términos hídricos como eólicos. La merluza, una especie clave de nuestro mar, sigue en estado de sobre-explotación. Las emisiones argentinas de gases que influyen en el cambio climático siguen siendo muy pequeñas en relación a las de otros países, pero la quema de bosques no nos ayuda a mejorar la ecuación.

El problema de los residuos sólidos urbanos e industriales aumenta. El acceso al agua potable mejoró: en diez años, pasamos de 21 millones de habitantes con agua potable a más de 28 millones (de 66% al 78% de cobertura a nivel nacional).

La mejora en la disponibilidad de desagües cloacales es insuficiente: pasó de cubrir el 34% de la población nacional en 1991 al 42% en el 2001. Nuestras áreas protegidas cubren el 6% del país, y debemos llegar al 15%.Pero no pensemos siempre en lo malo. Sobre elmapa de la realidad no sólo hubo impactos negativos.

También hubo acciones de conservación, aunque con esfuerzo desigual. De las 18 ecorregiones que tiene el país, hay algunas que tienen más del 20% de su superficie protegida, como es el caso del Iberá, la Puna y los Bosques Patagónicos. Otras presentan alrededor del 10% protegido, como los Altos Andes, el Monte de Sierras y Bolsones, y la Selva Paranaense. Pero de las restantes hay menos de un 5% protegido. Se estima que un 6,8 % del país se encuentra protegido con algún grado de implementación (es decir, con presupuesto, respaldo legal, guardaparques, infraestructura, planes de manejo, proyectos de investigación, conservación, recreación y educación). Sabemos, igual, que esa cifra debe ser revisada. Sobre todo si consideramos que el 44 %de toda la superficie declarada bajo protección por el Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP) no posee ningún control en el terreno, el 37 % tiene un control insuficiente y sólo el 19 % tiene un control mínimo aceptable. Problemas a escala… ¡ecorregional!. Es difícil resumir el panorama ambiental, pero haremos un repaso de algunos de los principales problemas ambientales que afronta el país:

Deforestación. En la actualidad persisten unas 33 millones de ha de bosques y selvas, pero están siendo transformados a una tasa aproximada de 250.000 ha anuales, principalmente en el Chaco Seco (70% del total), Chaco Húmedo y Selva Pedemontana de las Yungas. En la Selva Paranaense sólo quedan unas 40.000 ha de bosques realmente prístinos, mientras que más del 89% presenta niveles medianos a elevados de degradación y fragmentación. Algunos sistemas forestales como la “Selva Pedemontana” de las Yungas o los “bosques de tres quebrachos” del Chaco seco, están en una situación verdaderamente comprometida, por el intenso avance de frontera agropecuaria (principalmente, para cultivar soja). El proceso de conversión de ecosistemas naturales en tierras de cultivo es estimulado por una multitud de variables socioeconómicas, políticas,tecnológicas y hasta climáticas. Ante esta situación, le corresponde al Estado planificar el desarrollo de estos procesos, para asegurar la provisión de bienes y servicios ambientales a las generaciones actuales y futuras.Degradación del suelo. Es un proceso extendido. En el Chaco seco, el Monte, la Estepa patagónica y la Puna, el sobrepastoreo es generalizado y muy intenso, y está generalmente asociado a incendios intencionales. En la ecorregión del Monte casi 10 millones de hectáreasfueron afectadas por incendios en la última década, y en el Chaco húmedo se queman entre 2 y 4 millones de hectáreas cada año. Estos procesos de degradación avanzan inexorablemente hacia la desertificación a escala ecorregional, como ocurre actualmente en la Estepa patagónica. Para enfrentar estos problemas se requiere desarrollar e incentivar la adopción de modelos productivos sustentables y adaptados a las realidades culturales y tecnológicas de estas regiones. el riesgo de contaminación de aguas superficiales. También genera un impacto inducido como es la explotación forestal que utiliza la importante red caminera que genera y mantiene esta actividad.

Interrupción de cursos de agua. La interrupción no modificación del régimen hidrológico es el principal impacto directo de la construcción de represas hidroeléctricas las cuales pueden reducir el rendimiento pesquero y modificar la composición de la ictiofauna. La Argentina puede ser considerada un país “pobre” en represas, comparado con países de larga trayectoria en su utilización. Sin embargo, los principales ríos -como el Paraná y el Uruguay- presentan represas de considerable superficie, aunque la mayoría de ellas se han instalado en ambientes áridos como las ecorregiones del Monte y del Espinal. También se ha indicado su potencial impacto sobre el régimen hidrológico de humedales vecinos, como es el caso de la Represa de Yacyretá y los Esterosdel Iberá.

Comercio de fauna. La Argentina ha sido un intenso exportador de fauna en décadas pasadas. Actualmente, el comercio de fauna ha disminuido notablemente, debido a la reducción de la demanda, las normativas locales e internacionales más restrictivas y la mayor eficiencia de los controles. Sin embargo, la fauna bien manejada puede ser una herramienta para llevar adelante acciones de conservación, tanto de especies en particular como de sus respectivos ambientes, generando opciones económicas para las comunidades locales. En ese sentido se están ejecutando proyectos de uso sustentable de especies silvestres como carpinchos, loros habladores, yacarés y vicuñas, entre otros.

Sobreexplotación de recursos pesqueros. Los efectivos de merluza, por ejemplo, común se vieron seriamente comprometidos y los del calamar y el langostino han experimentado fuertes oscilaciones en sus stocks. La adopción de una política pesquera oportunista, dio lugar a reiterados ciclos “auge y ruina”, con severas secuelas económicas y sociales. Un panorama similar se observa en los grandes ríos de la cuenca del Plata, donde especies como el sábalo son extraídos a una tasa anual de entre 60 y 80 mil toneladas sin planes de manejo. La gestión sustentable de los recursos pesqueros requiere de una planificación a largo plazo basada en los ecosistemas, con una sólida base.

Expansión urbana. Es otra actividad que reclama cada vez más territorio. En la Pampa ondulada las urbanizaciones ocupan casi el 18% de los suelos más fértiles del país, lo que a su vez presiona sobre la expansión agropecuaria en otras áreas. La tendencia histórica a concentrar flujos de recursos, población y servicios desde el interior del país hacia los puertos ha derivado en la conformación, en un futuro no lejano, de un conglomerado urbano prácticamente continuo desde La Plata y Buenos Aires hasta Rosario. A las consideraciones que caben sobre el efecto extractivo de materia y energía de esta megaciudad en formación sobre otras regiones proveedoras, se agregan los múltiples efectos locales de semejante concentración de desechos de todo tipo (sólidos, líquidos y gaseosos) sobre su población.

Contaminación. Casi un 40% de los argentinos encuestados por la FVSA consideró que es el principal problema ambiental del país. Si bienen general se trata de problemas de origen urbano- industrial, también existen casos puntuales vinculados con emprendimientos mineros en ecorregiones como la Estepa patagónica, Puna, Altos Andes y las Yungas, con un severo impacto sobre las fuentes de agua potable para las poblaciones cercanas. Por otro lado, el conflicto suscitado con la República Oriental del Uruguay por las papeleras pone en evidencia la dimensión transnacional de estos impactos y, en consecuencia, la necesidad de coordinar nuevos y mejores mecanismos de planificación conjunta entre naciones vecinas, con el fin de prevenir tales problemas.

Explotación minera. En general, es una actividad de fuerte impacto ambiental, pero de una amplitud geográfica muy limitada. Las principales ecorregiones donde esta actividad es importante son la Estepa Patagónica (explotación hidrocarburífera), las Yungas (explotación gasífera), y la Puna con los Altos Andes (explotación de minerales). En los ambientes desérticos como la Puna y los Altos Andes la actividad minera genera un impacto importante en la utilización del agua, compitiendo severamente con las comunidades locales y la fauna que dependen de ella. En las Yungas las actividades de explotación de hidrocarburos están concentradas en el área de Tartagal y explotaciones menores en Caimancito en el interior del Parque Nacional Calilegua. Los impactos se traducen en la apertura de caminos, la construcción de loca- científica, más respetada, y que incluya mecanismos de acuerdo de los sectores involucrados relevantes en el tema.

Conservación de la biodiversidad. La Argentina cuenta con unas 360 áreas protegidas de diferentes categorías que cubren aproximadamente el 6,8% del territorio nacional. El objetivo estatal de proteger al menos el 15% del país debe ser implementado con urgencia. Hay ecorregiones con valores muy inferiores al promedio nacional de 6,8%, como los Campos y Malezales, el Espinal, la Pampa y el Chaco húmedo. Por otro lado, el 44% de las reservas declaradas no posee control de terreno alguno y sólo el 19% del 6,8% general tiene un nivel de protección mínimo aceptable. En otras palabras, para alcanzar el objetivo del 15%, hoy debemos contar tan sólo con el 1,3% de superficie realmente protegida. Parte de una estrategia que debe insertarse en el marco de un ordenamiento territorial a escala ecorregional debe incluir el establecimiento efectivo de corredores ecológicos (que incluyan nuevas áreas protegidas federales y provinciales), la mejora de las áreas protegidas actuales con poco o nulo control y zonas de amortiguación con áreas protegidas en tierras privadas. El uso sustentable de la biodiversidad es una alternativa que puede generar valor agregado en algunas áreas protegidas estatales y en las privadas, generando incentivos para su conservación y oportunidades de desarrollo para las poblaciones locales.

Turismo. La Argentina se ha transformado en un destino privilegiado para el turismo convencional y de aventura, particularmente vinculado con los espacios silvestres. La primera razón por la que nos visita el turismo extranjero son nuestros parques nacionales. En los patagónicos, por ejemplo, se recibieron más de 5 millones de visitantes en los últimos 8 años, mientras que en la Antártida (con ecosistemas de muy lenta recuperación ante los disturbios) el número de visitantes aumentó en más del 2500 % en los últimos 20 años. Por ello, la adopción de criterios de responsabilidad para la operación de esta actividad es esencial para la sustentabilidad de los ecosistemas como del negocio turístico.

Calentamiento global y cambio climático. Debido a su aumento en la Argentina, según los expertos, se incrementó la frecuencia e intensidad de eventos climáticos extremos como inundaciones, sequías, tormentas intensas y capacidad que tiene una sociedad para utilizar los recursos que dispone para construir su propio desarrollo. Esa capacidad depende básicamente del desarrollo de estas áreas y de la calidad de sus instituciones. Invertir en educación y ciencia es clave para alcanzar el desarrollo nacional. Esta necesidad es confirmada en nuestra encuesta nacional, en la que un 42% de los argentinos considera que la educación es la principal herramienta para mejorar la calidad ambiental.

Como hemos visto sintéticamente la situación ambiental del país es preocupante. Y, ante la pérdida de credibilidad de los ciudadanos en numerosas instituciones, las organizaciones de bien público y del Estado tienen la responsabilidad de promover nuevos mecanismos para recuperar y mejorar la confianza en la institucionalidad y el estado de derecho, a través de una mayor participación y el impulso del diálogo constructivo. Pero esto no significa que el Estado deba abandonar su función. Por el contrario, en tiempos difíciles es cuando más fuerza debe cumplirla. Las ONGs también tienen un importante papel que cumplir. Según los encuestados, la expectativa se concentra en la educación y la difusión de información. De hecho, la FVSA siempre está predispuesta a acompañar al Estado en la búsqueda de soluciones inteligentes para nuestros problemas ambientales.

En gran medida, su nueva publicación apunta a brindar una herramienta útil a la que considera su audiencia prioritaria: las personas con capacidad de tomar decisiones (políticos, jueces, legisladores, empresarios, dirigentes en general), los formadores y generadores de información (educadores, científicos, periodistas) y los consumidores. En “La situación ambiental argentina 2005” hallarán muchas recomendaciones para mejorar nuestra realidad. Ahora, en tiempos donde todos están atentos al mundial de fútbol, podríamos decir, que “la pelota” la tienen ellos.

otro lado, el retroceso de los glaciares de la cordillera de los Andes implica la disminución del caudal de los ríos que alimentan a las ciudades y valles de riego en regiones como Cuyo. Los riesgos del cambio global del clima requieren el fortalecimiento del sistema de observaciones meteorológicas tanto para monitoreo y prevención, como para la planificación y localización de actividades productivas y obras de infraestructura.

Comercio global. La inserción de la Argentina en los escenarios de comercio global determinó un salto cuali-cuantitativo de la producción agropecuaria, con importantes efectos ambientales. La incorporación de nuevas tecnologías, entre otras cosas, generó la adopción generalizada de la siembra directa y la rotación y, junto con ellas, una visión sobre la sustentabilidad agropecuaria orientada principalmente a la conservación del suelo. Si bien esto constituye un avance importante, es necesario incorporar al análisis otros aspectos de la sustentabilidad, como los antes citados. El nacimiento de espacios de diálogo multisectoriales sobre el tema aparece como una nueva herramienta para lograrlo. Una tendencia del comercio internacional es que los consumidores en todo el mundo demandan cada vez más información sobre el origen, la calidad y el impacto ambiental de los productos que consumen. Esto ha promovido la adopción de sistemas voluntarios de certificación con normas de calidad y control acordadas por distintos sectores. Los bosques argentinos manejados con la certificación FSC, por ejemplo, hoy superan las 130.000 ha, con ocho empresas certificadas. Esta tendencia genera oportunidades concretas para el desarrollo sustentable en nuestro país.

ANIMALES EN PELIGRO DE EXTINCION POR CAUSAS DEL CAMBIO CLIMATICO

El cambio climático comportará la desaparición, en un plazo de unos cincuenta años, de unas 450.000 especies de plantas y animales, lo que representa el 30 % de todas las especies vivas que se conocen en el planeta.Si los modelos se cumplen, en cincuenta años se habrán perdido el treinta por ciento de todas las especies animales y vegetales que se conocen, alrededor de 1,5 millones, por culpa del cambio climático”A pesar de que aún no existen evidencias científicas de la extinción de especies a causa del calentamiento global, los científicos ya han observado modificaciones en la redistribución y hábitats e muchas especies.La pérdida de la biodiversidad constituye una amenaza tan o más importante que el cambio climático:Los animales son los primeros en sentir el cambio climáticoLos trastornos en los ciclos reproductivos y migratorios de los animales, así como la aparición de enfermedades extinguidas en una determinada zona, son algunos de los efectos del cambio climático que comienzan a apreciarse en nuestro planeta. La cambios de temperatura alteran a la naturaleza.Así lo explican varios expertos consultados por Efe, que citan a las aves como ejemplo de los primeros animales que notan las consecuencias del calentamiento global de la Tierra.En España, el 2006 fue casi un grado y medio más cálido que ningún otro año de la Historia, según datos oficiales.Un aumento de la temperatura media provoca que los pájaros varíen sus ritmos migratorios o tengan problemas durante los períodos de cría, aseguran los científicos.El parque de La Albufera, en la mediterránea Valencia, ha registrado en los últimos meses un descenso en la llegada de patos, gaviotas, cigüeñas o garzas procedentes del centro y el norte de Europa."Esta es una de las temporadas en la que menos aves han llegado de los últimos 20 años" a la Albufera que por esta época albergaba entre 30.000 y 40.000 aves, mientras que la cifra actual ronda las 20.000, indicó Juan Antonio Gómez, que trabaja en un centro de recuperación de fauna del área.También en la región valenciana se ha detectado un adelanto de dos semanas en el ciclo reproductivo del carbonero común, un ave pequeña que reside en esta comunidad, apuntó el biólogo Emilio Barba.Para Barba, profesor de la Universidad de Valencia, el problema no es tanto el cambio en la condiciones climáticas del planeta, sino la velocidad a la que produce."La adaptación de los animales requiere mucho tiempo, pero el cambio es tan rápido que algunas especies no pueden hacerle frente", subrayó.El calentamiento global provoca también un desplazamiento hacia el norte de determinadas especies, por lo que en España empiezan a instalarse aves que hasta hace unos años sólo residían en África.Ello puede llevar aparejado la aparición, a medio plazo, de enfermedades extinguidas o que nunca habían existido en una determinada zona, destacó Ricardo Jiménez, director del servicio de Control de Plagas de la Universidad de Valencia.El experto explicó que temperaturas más altas pueden favorecer la instalación de especies, como los mosquitos, que son transmisoras de enfermedades que no existían en Europa o que hace mucho tiempo que desaparecieron, como la malaria, la fiebre amarilla, el dengue o el virus del Nilo occidental, entre otras.La gente normalmente sólo se da cuenta de la pérdida de grandes especies, como los pandas o los elefantes, pero hay que tener en cuenta que muchas de las especies que desaparecen son microorganismos que no vemos pero que proporcionan unos servicios, como la limpieza del aire o del agua”.lagartos en peligro de Extinción
Lagartos en Peligro de Extinciónestarían en grave peligro de extinción, por efecto del calentamiento global, los lagartos tropicales de Centroamérica, Sudamérica y el Caribe. Tras estudiar este tipo de animales durante más de tres décadas, resulta que los lagartos con menor tolerancia a los cambios de temperatura son, al contrario de lo que se creía, los que viven en los trópicos.El motivo es que es en las selvas tropicales donde las variaciones de temperaturas son menores. Y están subiendo, por lo general: desde 1970 aumentaron de media un grado y medio centígrado, y se estima que podría aún subir otros 3,5 grados más para finales de este siglo.Como ustedes deben saber, los lagartos, como animales de sangre fría que son, regulan su temperatura corporal gracias al efecto del sol y de la temperatura de su entorno. Por ello, modificaciones de temperatura mínimas podrían tener gran impacto sobre ellos.
Publicado por jorge28 en jueves, junio 04, 2009 0 comentarios
miércoles 3 de junio de 2009

CAMBIOS EN ANIMALES POR CALENTAMIENTO GLOBAL

Los principales efectos del calentamiento global son la destrucción del hábitat y la biodiversidad por huracanes, sequía, incendios y cambios severos en el comportamiento de los animales, afirmó Francisco Galindo Maldonado.El investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México destacó que ante los efectos negativos sobre el medio ambiente, es necesario crear planes que incluyan la atención de animales, en especial silvestres, que abandonan sus espacios naturales.En entrevista, el especialista en etología aplicada, ciencia que estudia el comportamiento de los animales, destacó que el calentamiento global ya tiene efectos negativos en la fauna, como es el caso del oso polar por el deshielo.Sin embargo, refirió que en los trópicos también se perciben efectos negativos del comportamiento animal por la destrucción de la biodiversidad a causa de los huracanes.Asimismo, el efecto se siente en los sitios de mayor sequía y por los incendios, que afectan por igual a fauna silvestre y doméstica, expuso el especialista.En torno a la presencia cada vez más frecuente de animales silvestres en complejos residenciales, opinó que esta situación es común, en especial durante el periodo de estiaje, con riesgo no sólo para la fauna doméstica sino también para la población.Explicó que durante el periodo de sequía, los animales viejos, que no tienen qué comer se acercan a los asentamientos humanos para sobrevivir, lo que es un riesgo para las comunidades.Por último, enfatizó la importancia de incluir en los planes de contingencia ambiental el manejo de esos animales que buscan otros sitios para comer.
Publicado por jorge28 en miércoles, junio 03, 2009 0 comentarios
martes 2 de junio de 2009

LA DEFORESTACION COMO INFLUYE EN EL AMBIENTE

Si se elimina un bosque y el terreno es destinado, por ejemplo, a la explotación agrícola ganadera, disminuye en gran medida la capacidad de la superficie terrestre para controlar su propio clima y composición química.
Una de las mayores amenazas para la vida del hombre en la Tierra es la deforestación. Desnudar el planeta de sus bosques y de otros ecosistemas como de su suelo, tiene un efecto similar al de quemar la piel de un ser humano. Los bosques ayudan a mantener el equilibrio ecológico y la biodiversidad, limitan la erosión en las cuencas hidrográficas e influyen en las variaciones del tiempo y en el clima. Asimismo, abastecen a las comunidades rurales de diversos productos, como la madera, alimentos, combustible, forrajes, fibras o fertilizantes orgánicos.
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente (CNUMAD) establece que la protección ambiental es una parte integrante de desarrollo, que debería tener como objetivo aliviar la pobreza y lograr un equilibrio entre la eficiencia económica y la sustenibilidad. Se reconoce por parte de este organismo internacional que todos los bosques del planeta deben ser objeto de una ordenación sostenible, que garantice sus servicios y beneficios sociales, económicos y ecológicos.
Los bosques y el régimen de lluvias
Una de las funciones más importantes de los árboles es su capacidad para la evapo-transpiración de volúmenes enormes de agua a través de sus hojas. Este vapor asciende y se condensa para formar las nubes; posteriormente, la precipitación de lluvia permite el crecimiento de los árboles y de sus raíces. Por otro lado, los desechos de las hojas se pudren en el suelo, determinando, su enriquecimiento; los nutrientes son reciclados rápidamente por las bacterias del terreno, cerrándose así el ciclo. Por lo tanto, si se eliminan los árboles, la lluvia cesará, pues ambos factores se estrechamente relacionados. Sin la lluvia, la tierra empezará a morir, se producirá una fuerte erosión y la zona de bosque se convertirá en un desierto.
Un ejemplo de este fenómeno es el desierto de Harrapan, en Pakistán. Inicialmente se trataba de una zona rica en bosques, que disfrutaba de un régimen de lluvias adecuado en los monzones: una buena muestra de ecosistema forestal auto sustentador. Los bosques fueron talados gradualmente por los ganaderos, que necesitaban hierbas para sus rebaños. La precipitación de lluvia se mantuvo en la región, hasta que la tala masiva afectó a más de la mitad del territorio. Como consecuencia, las lluvias cesaron y el área se volvió árida y los bosques circundantes murieron también. En la actualidad la zona es un semidesierto, capaz de mantener tan sólo a una pequeña personas y otros organismos que antes vivían del bosque.
La deforestación, por tanto, puede ocasionar la extinción local o regional de especies, la pérdida de recursos genéticos, el aumento de plagas, la disminución en la polinización de cultivos comerciales o la alteración de los procesos de formación y mantenimiento de los suelos (erosión). Asimismo, impide la recarga de los acuíferos y altera los ciclos biogeoquímicos. En suma, la deforestación provoca pérdida de diversidad biológica a nivel genético, poblacional y eco sistémico.
Causas
Como causas fundamentales de la deforestación pueden citarse el cambio del uso del agua para actividades ganaderas y agrícolas, los incendios y enfermedades forestales o la tala incontrolada de árboles. En la actualidad, la deforestación de los bosques tropicales constituye una auténtica amenaza. Si se analizan las tasas de deforestación de las distintas áreas ecológicamente importantes —bosques tropicales húmedos, bosques tropicales secos, bosques de llanura, bosques de montaña—, se puede concluir que, en los últimos años, este proceso ha resultado mucho más intenso en las zonas secas y semiáridas, especialmente en las montañas, que en las regiones húmedas. Esto es comprensible, dado que las áreas de mayor altitud o más secas resultan más adecuadas para la ganadería que las zonas húmedas de llanura, Los suelos de las regiones de montaña, en general, más ricos y fácilmente cultivables que los suelos viejos de ¡as llanuras tropicales, prácticamente lavados de todo tipo de nutrientes. Además de las restricciones agronómicas, hay que tener en cuenta la limitación que supone para la colonización la presencia de diferentes enfermedades, como malaria o fiebre amarilla, mucho menos extendidas en zonas de montaña o secas que en áreas húmedas.
Una de las causas principales de la deforestación de los trópicos es el aprovechamiento de la madera, tanto para consumo propio como para la exportación. Además, existen otros factores que explican el fenómeno de la pérdida de masa forestal. Uno de ellos es la presión que la poblacion ejerce sobre los bosques; en este sentido, en muchas regiones el factor determinante es el aprovechamiento energético de la leña por parte de sus habitantes. De esta manera, el aumento exponencial de la población provoca el incremento paralelo de las necesidades de leña. Los bosques van perdiendo densidad, y cuando sus existencias bajan de un determinado nivel, su desarrollo resulta frenado, degradándose rápidamente hasta su práctica destrucción. El proceso se acelera como resultado del crecimiento herbáceo —provocado por la reducción cubierta arbórea—, que, a su vez, aumenta las posibilidades de un uso ganadero del terreno. El ganado no se limita a comer hierba; también se alimenta de los arbusto, factor que contribuye a agravar la destrucción de los bosques. Finalmente, en las épocas de sequía, la hierba seca aumenta el riesgo de incendios forestales.

martes, 9 de junio de 2009

Impacto del cambio climatico sobre las zonas costeras


Una de las manifestaciones del cambio climático es el aumento del promedio de temperaturas de los océanos y mares, lo que, sumado al aporte del derretimiento acelerado de los hielos, produce entonces una disminución en el volumen del hielo marino y un aumento en el volumen específico de aquéllos.Del análisis de los escenarios que proporcionan los modelos climáticos se desprende que el nivel del mar se podría incrementar entre 10 y 90 cm para el año 2100. Un aumento de esta magnitud implicaría que las zonas bajas costeras y otras áreas vulnerables sufran, entre otros problemas, inundaciones que afectarán los asentamientos humanos, los ecosistemas costeros (humedales, deltas y estuarios) y la infraestructura y las actividades productivas como la pesca y la agricultura, ubicadas en esas áreas.


Actualmente, muchas áreas costeras enfrentan procesos de erosión de sus playas y pérdidas de dunas debidos al aumento en las crecidas del mar, lo cual también produce un ingreso de agua salada a cursos de agua dulce que complica el suministro de agua potable, ya sea para consumo humano como para su uso en actividades económicas, como la agricultura. También existe el riesgo de salinización de acuíferos por la intrusión de agua de mar.


El aumento del nivel del mar tendrá otras consecuencias, como el incremento del impacto de los eventos climáticos extremos. El efecto del aumento esperado de la frecuencia e intensidad de inundaciones, tormentas, tornados y huracanes se verá agravado al desarrollarse sobre un nivel del mar más elevado.Otro efecto no menos importante del aumento de la temperatura sería el cambio de la circulación de los océanos, lo que modificará la cantidad de nutrientes y de fito y zooplancton presentes, produciéndose así una alteración en la distribución de peces y otros animales marinos, como aves y mamíferos. Este cambio implicaría un efecto negativo sobre la pesca, que perjudicará a aquellas poblaciones humanas que dependen de esta actividad productiva.

Debe destacarse que una parte importante de la actividad económica de la provincia se asienta sobre áreas costeras y depende de la pesca o del turismo; por ello la necesidad de prever las consecuencias adversas sobre estas actividades.

Es por ello que las posibilidades de adaptación se verán comprometidas debido a la escasez de recursos naturales, el alto crecimiento demográfico y el insuficiente desarrollo de su infraestructura. Urge entonces considerar el proceso de cambio ambiental global en las estrategias de desarrollo y la planificación costera.


miércoles, 3 de junio de 2009

CAMBIO CLIMATICO

En las últimas décadas, pocas novedades científicas han llamado tan seriamente la atención de políticos, planificadores y el público en general como el hecho de que el hombre, inadvertida o negligentemente, podría estar alterando el balance energético del planeta, a través del potenciamiento del efecto de invernadero natural que la atmósfera genera sobre la Tierra.

De verificarse esta hipótesis, esto traería aparejado un cambio climático a nivel global que podría superar a cualquier otro cambio climático natural alguna vez observado y que, sin duda, tendría fuertes impactos en los ecosistemas naturales y en las sociedades humanas.

Es cierto que cambios cuali y cuantitativamente diferentes en el clima se han producido con cierta frecuencia durante todos los períodos geológicos y mucho antes de la aparición del hombre. Sin embargo, hoy hay cierto consenso en pensar como Cambio Climático Global, a un cambio provocado por las actividades globales del hombre, que abarcan la sobreexplotación de los bosques, el uso indiscriminado de las reservas energéticas, la producción de alimentos y la actividad industrial en general. Asimismo, el crecimiento desmedido de la población mundial, en un planeta que podría absorber tal vez, los desechos de una población de mil millones de habitantes humanos, y ha llegado a un estado de crisis al casi sextuplicar la cifra.

En este sentido la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático usa el término cambio climático sólo para referirse al cambio por causas humanas:

… cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables”.


VALE PREGUNTARSE CÓMO EL HOMBRE PUEDE ALTERAR LA COMPOSICIÓN DE LA ATMÓSFERA?

Los gases que componen mayoritariamente la atmósfera terrestre, a saber el oxígeno (21% en volumen) y el nitrógeno (78% en volumen), tienen muy poco efecto sobre el clima de nuestro planeta. Si ellos fuesen los únicos componentes gaseosos de nuestra atmósfera, la Tierra sería un lugar inhóspito, con una temperatura media global en superficie del orden de -18ºC con lo cual no podría existir, entre otras cosas, el agua en estado líquido.

Afortunadamente, algunos gases minoritarios de la atmósfera, tales como el dióxido de carbono, el óxido nitroso, el ozono de capas bajas, el metano, así como también el vapor de agua, cambian completamente esta situación. Ellos tienen una importante propiedad en común: permiten la penetración de la energía solar hacia la superficie terrestre, pero "atrapan" selectivamente el flujo ascendente de radiación infrarroja emitida por la Tierra. Parte de la energía capturada es re-irradiada nuevamente hacia la superficie terrestre, generando así una fuente adicional de energía que eleva la temperatura media superficial del planeta a +15ºC, esto es 33ºC más que la que tendría si ellos no existiesen en la atmósfera. A este efecto se lo denomina “EFECTO DE INVERNADERO” y, lejos de ser un problema, es indispensable para la vida.


¿ENTONCES CUÁL ES VERDADERO PROBLEMA?

El hombre, a través de sus actividades, es capaz de modificar voluntaria o inadvertidamente este efecto natural y beneficioso que generan estos gases minoritarios (llamados "gases de invernadero"). Así, la combustión de carburantes fósiles, la quema de biomasa, el uso de fertilizantes nitrogenados en la agricultura y otras actividades humanas contribuyen a aumentar las concentraciones atmosféricas de los gases de invernadero naturales.

Pero la influencia humana no se limita sólo a esto, ya que el hombre ha estado incorporando a la atmósfera, particularmente en las últimas décadas, grandes cantidades de sustancias gaseosas manufacturadas (por ejemplo, los clorofluorocarbonos (CFC´s)) que son mucho más eficientes que el mismo dióxido de carbono para potenciar el efecto de invernadero.

Los CFC´s no existen naturalmente en la atmósfera, son gases no tóxicos pero con gran permanencia en ella (del orden de 50 a 150 años) una vez que son incorporados al aire.

De esta manera, las actividades humanas están cambiando paulatinamente la composición química de la atmósfera. Si este proceso antrópico continúa sin control, esto podría dar lugar a un cambio climático global con consecuencias muy importantes para la vida.


EL CALENTAMIENTO GLOBAL

Hoy el término Calentamiento global es utilizado en dos sentidos:

1. Es el fenómeno observado en las medidas de la temperatura que muestra en promedio un aumento en la temperatura de la atmósfera terrestre y de los océanos en las últimas décadas.

2. Es una teoría que predice, a partir de proyecciones basadas en simulaciones computacionales, un crecimiento futuro de las temperaturas.

Es importante tener en cuenta que Calentamiento global y efecto invernadero no son sinónimos. El efecto invernadero acrecentado por la contaminación puede ser, según algunas teorías, la causa del calentamiento global observado.

La temperatura del planeta ha venido elevándose desde mediados del siglo XIX, cuando se puso fin a la etapa conocida como la pequeña edad de hielo.

Predicciones basadas en diferentes modelos del incremento de la temperatura media global respecto de su valor en el año 2000.

Cualquier tipo de cambio climático además implica cambios en otras variables. La complejidad del problema y sus múltiples interacciones hacen que la única manera de evaluar estos cambios sea mediante el uso de modelos computacionales que intentan simular la física de la atmósfera y del océano y que tienen una precisión limitada debido al desconocimiento del funcionamiento de la atmósfera.

La teoría antropogénica predice que el calentamiento global continuará si lo hacen las emisiones de gases de efecto invernadero. El cuerpo de la ONU encargado del análisis de los datos científicos es el Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés de Inter-Governmental Panel on Climate Change).

El IPCC indica que "[...]La mayoría de los aumentos observados en las temperaturas medias del globo desde la mitad del siglo XX son muy probablemente debidos al aumento observado en las concentraciones de GEI antropogénicas.". Sin embargo, existen algunas discrepancias al respecto de que el dióxido de carbono sea el gas de efecto invernadero que más influye en el Calentamiento Global.

El Protocolo de Kyoto, acuerdo promovido por el IPCC, promueve una reducción de emisiones contaminantes (principalmente CO2). El protocolo ha sido tachado en ciertas ocasiones de injusto, ya que el incremento de las emisiones tradicionalmente está asociado al desarrollo económico, con lo que las naciones a las que más afectaría el cumplimiento de este protocolo podrían ser aquellas zonas menos desarrolladas.


CAMBIOS CLIMATICOS PREDICHOS PARA EL SIGLO XXI

La previsión de cambios en los próximos 100 a 150 años, se basan íntegramente en los modelos de simulación que mencionamos anteriormente.

En la última década, varios modelos complejos de circulación general, han intentado simular los cambios climáticos antropogénicos futuros y han llegado a las siguientes conclusiones:

· Un calentamiento global promedio, de entre 1,5 y 4,5 °C ocurrirá, siendo la mejor estimación 2,5 °C .

· La estratosfera se enfriará significativamente.

· El entibiamiento superficial será mayor en las altas latitudes en invierno, pero menores durante el verano.

· La precipitación global aumentará entre 3 y 15%.

· Habrá un aumento en todo el año de las precipitaciones en las altas latitudes, mientras que algunas áreas tropicales, experimentarán pequeñas disminuciones.

Sin embargo, modelos más recientes dependientes del tiempo, que acoplan los componentes oceánicos y atmosféricos, han entregado estimaciones más confiables, y los resultados más significativos indican:

· Un calentamiento global promedio de 0,3 °C por década, asumiendo políticas no intervencionistas.

· Una variabilidad natural de aproximadamente 0,3 °C en temperaturas aéreas superficiales globales, en una escala de décadas.

· Cambios en los patrones regionales de temperatura y precipitaciones similares a los experimentos de equilibrio.

Usando las sensibilidades de “mejor estimación”, se generan escenarios que dan un rango de calentamiento entre 1,5 y 3,5 °C para el año 2100. Bajo condiciones sin intervención, la temperatura superficial global promedio, se estima aumentaría entre 2 y 4 °C , en los próximos 100 años. Hasta las proyecciones más optimistas de acumulación de gases invernadero, no pueden prevenir un cambio significativo en el clima global del próximo siglo. En los peores escenarios, la temperatura superficial global promedio, podría aumentar en 6 °C para el año 2100.

Como conclusión, la temperatura global promedio podría aumentar entre 2 y 4 °C para el año 2100, si el desarrollo global continúa a los ritmos actuales. Si se incorpora la influencia de los aerosoles atmosféricos al modelo, el calentamiento disminuye a aproximadamente 0,2 °C por década, en los próximos 100 años. Esta tasa de cambio climático, aún así, es más rápido que en cualquier otro momento de la historia de la Tierra. Si las naciones no actúan, el mundo podrá experimentar numerosos impactos adversos como resultado del calentamiento global futuro.


QUÉ PODEMOS HACER PARA MITIGAR ESTOS EFECTOS?

Pensar globalmente y actuar localmente!


· Esto puede comenzar con la disminución del uso de combustibles fósiles, cuyo resultado será una menor emisión de CO2 (dióxido de carbono) . La implementación de tales ahorros sólo se puede lograr mediante el consenso de la población y a través de medidas educativas.

· Terminar la quema de bosques destinada a la obtención de campos para uso agrícola. El aumento de los espacios verdes en las ciudades es una medida eficiente para mejorar el clima de las ciudades.

· Reducir el empleo de fertilizantes artificiales, lo cual disminuirá la emisión de N2O (monóxido de nitrógeno), otro de los gases de invernadero.

· Fomentar la educación para evitar el derroche y que las medidas educativas se hallen en el marco del delicadísimo tema del control de la natalidad . Estos serán pilares escenciales de toda política ambiental.

· Cambiar radicalmente nuestras tablas de valores antes de este planeta sea inhabitable para el hombre y demás seres vivos.

El Cambio Climático Global es un hecho, aunque existen los escépticos de siempre, no representan de ninguna manera un grupo mayoritario. Es por ello que los Gobiernos a nivel mundial han reaccionado ante la amenaza cada vez más cercana de alteraciones climáticas que puedan colocar sus economías en peligro.

El Cambio Climático Global por otro lado ha dejado muy claro, la globalización de los problemas ambientales, es imposible e inútil enfrentar los problemas más graves en el ambiente si no es una empresa que involucre a todas las naciones.

La presión poblacional y de desarrollo tomada por las naciones más desarrolladas y las naciones en vías de desarrollo colocan una presión cada vez mayor sobre los recursos naturales y los sistemas ambientales terrestres. En la actualidad las capacidades autoreguladoras de la atmósfera están siendo llevadas a sus límites. No es una sana política, para la humanidad, dejar la búsqueda de soluciones para el futuro o para cuando se hagan fuertemente necesarias. La atmósfera y los procesos que mantienen sus características no tienen tiempos de reacción muy rápidas comparadas con los periodos humanos. Soluciones a los problemas del adelgazamiento de la Capa de Ozono, al Calentamiento Global, a las alteraciones climáticas devastadoras, no es cuestión de años, ni siquiera décadas. Es por ello una preocupación que debe ser inmediata, no podrá esperarse a que los efectos se hagan demasiado claros, pues lo más seguro es que ya en ese momento sea muy tarde para actuar buscando soluciones.

ENTONCES MANOS A LA OBRA!.-

Si queres aprender más no dejes de visitar los siguientes enlaces:

http://www.cambio-climatico.com/

http://www.cambioclimaticoglobal.com/

http://cambioclimaticohoy.blogspot.com/

http://calentamientoglobalclima.org/

http://sepiensa.org.mx/contenidos/2005/l_calenta/calentamiento_1.htm

Para imágenes:

http://www.taringa.net/posts/imagenes/1236070/Los-efectos-del-calentamiento-global.html